Yo la hago de forma habitual y creo que no hay dos veces que pueda decir que es igual. Depende en parte de los pimientos, de la cantidad de agua que tengan y del grado de madurez.
Lo que nunca cambia es el resultado: absolutamente exquisito.
Baaaah !!! que voy a decir ¿verdad?... pues no.
Muchos ya los conocéis y los que no, de verdad merece la pena hacerlos, aunque sean unos poquitos.
Antes de tener la Thermomix los hacía en sartén, a fuego lento.
No tiene mayor misterio que cortar en aros un par de pimientos grandes, añadir dos ó tres cucharadas de vinagre y el doble de azúcar, remover, remover, remover hasta que se quedaban transparentes, mas o menos una hora. Y mantenerlos tapados la mitad del tiempo para que no evaporen el líquido y se pierdan los aromas.
Ahora, al menos me olvido de remover, pero les dedico casi el mismo tiempo.
Ingredientes:
* pimientos rojos maduros pero tiesos
* vinagres varios (de vino, sidra, Jerez, Módena)
* azúcar blanca y morena
Preparación:
Lavamos bien los pimientos, cortamos aros desde la base hasta arriba, cuando estemos a punto de llegar a las semillas abrimos por la mitad y retiramos el rabito y las semillas.
Cada uno tiene su forma de cortarlos, tampoco importa mucho.
Los colocamos en el vaso de la thermomix, normalmente hago entre 800gr y un kilo. El vaso lleno y bien apretaditos.
Incorporamos sobre 50 gr de vinagre de sidra y otro tanto de vinagre de vino.
Programamos 20 minutos en Vel 1 y Temp.90º.
Añadimos unos 150 gr de azúcar blanca.
Pasado el tiempo los pimientos habrán empezado a soltar su jugo, estarán aún duros. Volvemos a programar el mismo tiempo, misma velocidad y 100º de temperatura. Cuidado !!!! ahora con todo el líquido que tienen puede hervir y salir por el bocal (deberíamos bajar de nuevo la temperatura a 90 y jugar con ella de tanto en tanto). Añadimos 150 gr mas de azúcar morena y 50 gr de vinagre de Jerez.
Por último programo una tercera parte de cocción, en esta última añado un chorrito de vinagre de Módena, pruebo de azúcar y (normalmente) necesita al menos 50 gr mas, mismo tiempo, velocidad y temperatura.
Con cuidado cuelo los pimientos, que habrán soltado su líquido y lo guardo en un recipiente de cristal con tapa hermética. Una vez frío se convierte en un sirope o jalea de pimiento realmente impresionante.
Compruebo por última vez que los pimientos estén al gusto, yo los prefiero oscuros bien caramelizados, así que ya sin su jugo los pongo otros diez minutos a 90º. Aquí es donde se pueden quemar por falta de líquido, así que hay que tener cuidado no colarlos demasiado, si fuera necesario añadiríamos un poco del líquido reservado.
Se presentan sobre una tostada, con queso del tipo que mas guste: cabra, fresco, crema, manchego...
Está muy rico con todos, aunque hay quien prefiere servirlo con quesos con poca "personalidad" para que predomine mas el sabor del pimiento.
A lo largo de estos años, hablando de esta receta, he escuchado decir a quien les han quedado los pimientos como chicle. Motivo: cocción muy rápida (mucha evaporación), demasiada azúcar y muy poco líquido. La solución es añadir agua y vinagre, aparte de ir incorporando azúcar poco a poco, según la pueda necesitar.
El resultado final no tiene sabor apenas a pimiento, es una mezcla de los matices agrios de los vinagres y el dulzor de los jugos caramelizados.
Agradecer desde aquí a daveiga por darme a conocer sus "mariñeiras", unas galletas de las que no puedo mas que cantar maravillas, por su textura y su sabor, aparte que como bases de canapés aguantan sin reblandecerse muchísimo mas que cualquiera otra que yo conozca.
Solo me queda saber dónde se comercializan en mi ciudad. Todo se andará.




























