La base de cualquier sopa ó caldo tiene que llevar "sustancia", o de lo contrario se convierte en poco mas que agua caliente.
Esa teoría yo la llevo a la práctica a pies juntillas.
La receta en sí parece larga y complicada, pero nada mas lejos de la realidad.
Ingredientes:
* caldo de pitu calella (pollo de aldéa)
* albóndigas
* una cebolleta
* medio ajo
* aceite de oliva
* sal y pimienta
Para el caldo:
* una carcasa de pitu calella (pollo de aldéa)
* menudos de pitu calella incluido pescuezo y patas escaldadas y peladas
* dos zanahorias
* un puerro
* una cebolla
* medio pimiento rojo
* medio pimiento verde
* un nabo
* una rama de perejil
* cuatro granos de pimienta negra
* cuatro litros de agua
Para las albóndigas:
* 200 gr de carne picada
* 1/4 de cebolleta
* 1 clara de huevo
* 20 gr de miga de pan mojada en leche
* perejil picado
* sal y pimienta
* aceite
* harina
Para el caldo o fondo de ave:
En una cazuela amplia ponemos la carcasa del "pitu", patas escaldadas y peladas, pescuezo (cuello) y los menudos bien limpios.
Añadimos las verduras, abundante agua y dejamos a fuego fuerte al menos media hora desde que rompa el hervor, espumando continuamente.
Mantenemos a fuego medio dos horas mas.
Para las albóndigas:
Pochamos ligeramente un cuarto de cebolleta picada en brunoise muy fina, añadimos la carne picada, la miga de pan remojada en leche y bien escurrida, el perejil y la clara.
Salpimentamos.
Mezclamos, formamos las bolitas de tamaño poco mayor que una avellana grande, enharinamos y reservamos.
Para la sopa:
En una olla ponemos un chorreón de aceite, pochamos medio ajo picado en brunoise muy fino, a continuación la cebolleta también picada muy fina, hasta que esté transparente.
Añadimos las albóndigas hasta cubrir toda la base de la olla y damos unas vueltas para que se doren ligeramente.
Por último se añade el caldo caliente y colado, salpimentamos al gusto, se levanta el hervor y se apaga.
Se sirve la sopa de cebolla acompañada de sus albóndigas.
















